La Moraleja del Pendejo

Se cuenta que en una ciudad del interior un grupo de personas se divertía
con el pendejo del pueblo. Un pobre infeliz, de poca inteligencia, que vivía de pequeñas propinas y limosnas.
Diariamente ellos llamaban al pendejo al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una grande de 200 y otra menor de 1,000.
Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos. Cierto día, alguien que observaba al grupo llamó al pendejo aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda mayor valía menos.
- "Lo sé", respondió, "no soy tan pendejo. Ella vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda".
MORALEJA:
Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden
sacar varias conclusiones:
La primera: Quien parece pendejo, no siempre lo es.
La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos pendejos de la historia?
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.
Pero la conclusión más interesante es:
Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros mismos. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, si no lo que uno piensa de sí mismo.
El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser pendejo delante de un pendejo que aparenta ser inteligente


2 Comments:
Si.. hace poco alguien me habló de este cuento!!!
Me pareció tan certero!!
Pendejos que se creen inteligentes!! jajaja.
Hay tantos de esos!!!
SHAludos y beSHOs!!!!
leyendo el cuento entro a la sala de computación de la universidad el más pendejo de la universidad, bueno no se, yo creo que lo es y el con sus actos lo afirma, si no es pendejo entonces lo sabe ocultar muy bien jajasjajajajaja
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